Lo dijo Eduardo de Lima, padre de la mujer embarazada que desapareció el viernes y luego reapareció el lunes a la noche en la Terminal de San Ignacio y sin el bebé. La chica dijo que no se acuerda donde estuvo
“Ella fue secuestrada cuando iba a tomar el colectivo, salió de la Placita, ahí le chocó una camioneta doble cabina, gris y ahí la levantó y le dijo, ‘te llevo al hospital’. Pero ella con el golpe se quedó dormida y se despertó en la oscuridad y preguntó ¿adónde me lleva? ‘quedate tranquila que te llevo a un hospital’, le dijo el tipo de la camioneta, y la dejó tirada entre San Ignacio y Corpus. Eso fue el viernes a la noche. Cuando se despertó, volvió en sí, se levantó y pidió auxilio, en la ruta, y de casualidad que pasó otra camioneta doble cabina, roja, y paró y la auxilió. Ella le pidió por favor que la lleven a un lugar para que la atiendan. Ella no sabe si era un hospital o una clínica, como yo le dije al comisario, por ahí era una casa y va un profesional y hace el trabajo y se hace eso de la venta de bebés. Es una cadena que no cierra”, comentó a El Territorio Eduardo de Lima, padre de la mujer embarazada que estaba a punto de dar a luz, que desapareció el viernes y apareció el lunes a la noche en la terminal de San Ignacio y sin el bebé.
La Policía investiga el hecho y los dichos de la joven cuyo relato ante los investigadores fue confuso. Por eso no descartan ninguna hipótesis.
Según el relató de Rita del Carmen de Lima (32), el viernes fue al mercado La Placita a comprar una faja y ropa para el bebé que estaba por nacer. Pero cuando cruzaba la calle Sarmiento fue atropellada por una camioneta doble cabina, gris.
El conductor la habría dejado en la ruta 12, donde otra camioneta doble cabina, roja la levantó y la llevó a un centro asistencial. La chica dijo que no sabe dónde estuvo.
“Ella le pidió por favor que la lleven a un lugar para que la atiendan. Ella no sabe si era un hospital o una clínica, como yo le dije al comisario, por ahí era una casa y va un profesional y hace el trabajo y se hace eso de la venta de bebé”, dijo Eduardo.
“Lo otro es que estuvimos sábado y domingo que no sabíamos dónde estaba. Cada mensaje que llegaba le mostrábamos al oficial de guardia. Con el celular de ella mandaban los mensajes. El primero de decía, ‘yo no quería lastimarle, pero le choqué con el auto, estaba sangrando mucho y la dejé tirada en la ruta’. Nosotros decíamos que nos quería despistar, pero estaba cierto en eso el tipo”, indicó el padre de la mujer.
La parapsicóloga
En medio de la desesperación el padre de la chica fue a visitar a una parapsicóloga para intentar dar con el paradero de su hija. “La mujer empezó a tirar las cartas y sonó el teléfono de mi yerno. Él miró el número y como era desconocido cortó. Sonó de nuevo y atendió porque pensaba que era alguien que tenía algún dato. Y era mi hija. Y dijo que apareció en la terminal de San Ignacio, eran las 19.30. Yo le dije que se esconda porque si se había escapado la iban a seguir y la iban a matar. Ahí no cierra todavía la cadena, yo llamé a la seccional Segunda, y el señor de enfrente me dijo vamos a buscarla. Y cuando llegamos fuimos a la segunda” destacó Eduardo. Ahora la Policía y la Justicia investigan el hecho para saber con exactitud que ocurrió con el bebé que estaba gestando la chica.
No entregaron el cuerpo
Eduardo de Lima comentó que a su hija en el lugar donde estaba le mostraron un bebé que estaba muerto. “A ella le mostraron un bebé muerto, ¿y el cuerpito dónde está? Ella dijo que lo vio, que lo tuvo en sus brazos, pero y ¿por qué no nos entregaron?. Ella no sabe en qué lugar fue. Era en la zona de Corpus, por esos lados, un remís la sacó hasta la ruta y tomó un colectivo que terminaba en San Ignacio y ahí otra señora le prestó el teléfono con el que se comunicó con nosotros. Y cuando fuimos la señora estaba con ella. Cuando llegamos tenía un shock tremendo, estaba mareada, tenía un golpe en la cabeza, en el codo, en el tobillo. Hay un bebé muerto, o a lo mejor ya pasó del otro lado del charco. Es una cadena que no cierra”, manifestó el padre de la mujer con preocupación y dolor por la falta del bebé que estaba por llegar.
“Ella fue secuestrada cuando iba a tomar el colectivo, salió de la Placita, ahí le chocó una camioneta doble cabina, gris y ahí la levantó y le dijo, ‘te llevo al hospital’. Pero ella con el golpe se quedó dormida y se despertó en la oscuridad y preguntó ¿adónde me lleva? ‘quedate tranquila que te llevo a un hospital’, le dijo el tipo de la camioneta, y la dejó tirada entre San Ignacio y Corpus. Eso fue el viernes a la noche. Cuando se despertó, volvió en sí, se levantó y pidió auxilio, en la ruta, y de casualidad que pasó otra camioneta doble cabina, roja, y paró y la auxilió. Ella le pidió por favor que la lleven a un lugar para que la atiendan. Ella no sabe si era un hospital o una clínica, como yo le dije al comisario, por ahí era una casa y va un profesional y hace el trabajo y se hace eso de la venta de bebés. Es una cadena que no cierra”, comentó a El Territorio Eduardo de Lima, padre de la mujer embarazada que estaba a punto de dar a luz, que desapareció el viernes y apareció el lunes a la noche en la terminal de San Ignacio y sin el bebé.
La Policía investiga el hecho y los dichos de la joven cuyo relato ante los investigadores fue confuso. Por eso no descartan ninguna hipótesis.
Según el relató de Rita del Carmen de Lima (32), el viernes fue al mercado La Placita a comprar una faja y ropa para el bebé que estaba por nacer. Pero cuando cruzaba la calle Sarmiento fue atropellada por una camioneta doble cabina, gris.
El conductor la habría dejado en la ruta 12, donde otra camioneta doble cabina, roja la levantó y la llevó a un centro asistencial. La chica dijo que no sabe dónde estuvo.
“Ella le pidió por favor que la lleven a un lugar para que la atiendan. Ella no sabe si era un hospital o una clínica, como yo le dije al comisario, por ahí era una casa y va un profesional y hace el trabajo y se hace eso de la venta de bebé”, dijo Eduardo.
“Lo otro es que estuvimos sábado y domingo que no sabíamos dónde estaba. Cada mensaje que llegaba le mostrábamos al oficial de guardia. Con el celular de ella mandaban los mensajes. El primero de decía, ‘yo no quería lastimarle, pero le choqué con el auto, estaba sangrando mucho y la dejé tirada en la ruta’. Nosotros decíamos que nos quería despistar, pero estaba cierto en eso el tipo”, indicó el padre de la mujer.
La parapsicóloga
En medio de la desesperación el padre de la chica fue a visitar a una parapsicóloga para intentar dar con el paradero de su hija. “La mujer empezó a tirar las cartas y sonó el teléfono de mi yerno. Él miró el número y como era desconocido cortó. Sonó de nuevo y atendió porque pensaba que era alguien que tenía algún dato. Y era mi hija. Y dijo que apareció en la terminal de San Ignacio, eran las 19.30. Yo le dije que se esconda porque si se había escapado la iban a seguir y la iban a matar. Ahí no cierra todavía la cadena, yo llamé a la seccional Segunda, y el señor de enfrente me dijo vamos a buscarla. Y cuando llegamos fuimos a la segunda” destacó Eduardo. Ahora la Policía y la Justicia investigan el hecho para saber con exactitud que ocurrió con el bebé que estaba gestando la chica.
No entregaron el cuerpo
Eduardo de Lima comentó que a su hija en el lugar donde estaba le mostraron un bebé que estaba muerto. “A ella le mostraron un bebé muerto, ¿y el cuerpito dónde está? Ella dijo que lo vio, que lo tuvo en sus brazos, pero y ¿por qué no nos entregaron?. Ella no sabe en qué lugar fue. Era en la zona de Corpus, por esos lados, un remís la sacó hasta la ruta y tomó un colectivo que terminaba en San Ignacio y ahí otra señora le prestó el teléfono con el que se comunicó con nosotros. Y cuando fuimos la señora estaba con ella. Cuando llegamos tenía un shock tremendo, estaba mareada, tenía un golpe en la cabeza, en el codo, en el tobillo. Hay un bebé muerto, o a lo mejor ya pasó del otro lado del charco. Es una cadena que no cierra”, manifestó el padre de la mujer con preocupación y dolor por la falta del bebé que estaba por llegar.
(El Territorio)
Comentarios
Publicar un comentario