Jacob Coxon renunció a Anthropic y cuestionó la carrera de las grandes empresas tecnológicas por desarrollar sistemas de inteligencia artificial cada vez más autónomos. Aseguró que algunos investigadores temen que una superinteligencia pueda representar un riesgo extremo antes de 2030. Una renuncia con una fuerte advertencia Jacob Coxon, investigador que trabajó tanto en OpenAI como en Anthropic, decidió abandonar esta última compañía y hacer públicos sus cuestionamientos sobre el rumbo que está tomando el desarrollo de la inteligencia artificial. En un mensaje difundido en redes sociales, sostuvo que las principales empresas del sector están avanzando hacia sistemas capaces de mejorar sus propias capacidades y que la competencia por alcanzar ese objetivo se está desarrollando demasiado rápido. Coxon afirmó que durante los últimos tres años realizó tareas de investigación vinculadas al preentrenamiento de modelos en ambas compañías. Antes de incorporarse a Anthropic,...
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