El ministro de Desarrollo Social, Fernando Meza, alertó sobre el impacto de la crisis en Misiones. Reveló que la cantidad de personas en situación de calle en Posadas aumentó a más de 90, muchas con adicciones. Además, los comedores y merenderos provinciales registraron un 40% más de demanda en dos años, y la clase media sufre el ajuste económico.
Fernando Meza- Radio República
Fernando Meza, ministro de Desarrollo Social de Misiones, ofreció una perspectiva cruda sobre la situación social y económica que atraviesa la provincia. Subrayó la distancia entre los indicadores macroeconómicos nacionales y la realidad cotidiana de las familias misioneras, sobre todo de los sectores más vulnerables y la clase media.
El ministro puso en duda las cifras del Gobierno nacional sobre la salida de personas de la pobreza y enfatizó en la necesidad de analizar la capacidad real de estas familias para cubrir la canasta básica. “Escuché una entrevista el fin de semana al Ministro de Economía de Nación diciendo que, durante todos estos años, salieron 12 millones de personas de la pobreza. La verdad que no puedo discutir números porque no sé en base a cómo se llevan adelante esos relevamientos. Yo puedo, por ahí, comentarte, hablar de la realidad que nos toca, la diaria, la de transitar, la que nos dicen los vecinos”, afirmó Meza.
Según su perspectiva, el termómetro económico de las familias dista mucho de los números de la macroeconomía, que hablan de récords de exportación y ventas. “La verdad que muchas veces hasta sorprende esos números cuando te vas a un barrio o a una chacra, un municipio y te adentrás y llegás a un clima de confianza con el vecino, la vecina, y te va comentando. Yo utilizo un término, no sé si es bueno o no, pero es como que nosotros terminamos ‘erizando’ la economía, es que buscamos otras alternativas, la analogía del erizo, de buscar otros medios hoy para intentar llegar a fin de mes”, explicó el funcionario provincial.
Meza destacó que la crisis actual difiere de la del 2001 debido a la existencia de una “malla de protección social” con herramientas como la Asignación Universal por Hijo (AUH), la Tarjeta Alimentar, pensiones por discapacidad y programas como el ex Potenciar Trabajo. No obstante, advirtió que la desaceleración económica y la recesión golpearon a muchísimas familias, especialmente a la clase media y trabajadora, además de los sectores más vulnerables.
La calle: de 48 a más de 90 personas en Posadas
El ministro detalló que la recesión económica generó un aumento significativo de personas en situación de calle en Posadas. “Nosotros tuvimos un incremento desde el año 2023, que teníamos un relevamiento de 48 personas en la ciudad. Hoy estamos superando las 90 personas. La mayoría de ellos padecen distintas patologías o flagelos”, sostuvo Meza.
Explicó que muchos de los afectados eran cuentapropistas o changarines que, ante la falta de trabajo, no pudieron pagar un alquiler o una pieza diaria, y así se vieron expulsados de sus hogares. “Esas son economías de subsistencia. Siempre hablamos de la economía de subsistencia, esa economía de base. Hoy no lo pueden hacer, obviamente, se empieza a resentir el vínculo familiar y mucho de este contexto va generando una expulsión y que entienden que la calle es el medio hoy de vida y de movilidad para generar algún tipo de ingreso”, señaló.
Meza remarcó que nadie elige la calle como medio de vida y que, si existiera la opción de volver con la familia o tener un trabajo, esas personas la tomarían. Sin embargo, las adicciones complican su reinserción. “Cuando la economía se empieza a fragmentar o va generando, por ahí, una desatención de muchas familias, empiezan a aflorar problemas en el entorno familiar inmediato”, puntualizó.
En los últimos dos años, los comedores y merenderos provinciales experimentaron un incremento del 40% en su demanda. Esto se debe, según el ministro, a la desaceleración económica, el resentimiento de los ingresos y el aumento tarifario. Meza resaltó que el Estado provincial no eludió sus responsabilidades y destinó el 75% de su presupuesto a la contención social, incluyendo educación, salud y desarrollo social.
Desafíos con los programas nacionales y la economía regional
El ministro se refirió a las dificultades con los programas nacionales, como el Volver al Trabajo (ex Potenciar Trabajo), que beneficia a 36.000 misioneros con $78.000 mensuales. La Nación busca modificar este esquema y no financiar la oferta, sino la demanda laboral a través de capacitaciones. Meza presentó la propuesta de Silicon Misiones para capacitar a gran parte de estos beneficiarios en nuevas modalidades laborales, con el objetivo de que sigan percibiendo su ingreso económico.
“Si se deja de percibir ese ingreso, nuevamente el latigazo sería para las provincias, porque si nosotros buscamos, sumamos eso traducido a 36.000 beneficiarios en la provincia, estamos hablando de 2.700 millones de pesos mensuales que dejan de venir nuevamente a la provincia”, manifestó el ministro, y pidió que se evalúe el impacto real de estas decisiones tomadas a la distancia.
Asimismo, planteó la problemática de las economías regionales, como la yerba mate, donde los tareferos son contratados por temporalidad. Esto genera la eliminación de algunas transferencias o programas nacionales. “Esto fue también muchas veces discutido con la Nación de que estas producciones de temporalidad no deben ser incompatibles con algunos beneficios, entonces genera por ahí un temor”, enfatizó.
Meza criticó la falta de mantenimiento de la Ruta 14, vital para la logística de la provincia, y la exclusión de Misiones de la navegación fluvial, lo que permitiría bajar costos y trasladar productos. “Nuestra primera competencia no es la Argentina, no es Corrientes, no es Córdoba, no es Santa Fe, no es Mendoza. La primera competencia nuestra acá es lo que pasa por el puente diariamente”, afirmó, y pidió una mirada diferencial en lo impositivo para la provincia.
Finalmente, el ministro abordó las denuncias sobre la venta de leche comprada por Desarrollo Social en farmacias. Aseguró que existe trazabilidad constante y que, tras verificar un caso, se pudo demostrar la compra legítima por parte de un privado. La leche y otros productos adquiridos por la provincia se destinan a programas sociales, familias tareferas, celíacas, y a cocinas centralizadas y descentralizadas, además de transferencias monetarias a beneficiarios vulnerables y comunidades Mbyá Guaraní.
Meza destacó la labor de los Espacios de Primera Infancia, que brindan contención, estímulo y alimentación a niños de 45 días a 4 años. “Si el Estado no llega con un espacio de contención, estímulo, de juego y aprendizaje a San José, no creo que lo haga un privado, porque claramente un privado busca fines de lucro”, concluyó.
Comentarios
Publicar un comentario