Días pasados cuando la señora de Antonio Oney Pedrozo se disponía a preparar el desayuno de todas las mañanas para su esposo, quién es agricultor y unos huevos forman parte de la primera comida, antes de ir a trabajar a la chacra, la sorpresa fue enorme porque al romper (cascar) un huevo ´casero´ en el plato aparecieron tres yemas, de inmediato llamó a su esposo para que vea lo que ella estaba viendo, entonces Antonio tomó su celular con cámara fotográfica y logro ´el retrato´ de algo insólito, que de ahí en más lleva la imagen y se la muestra a todos.
Antonio Pedrozo, comentó: “Era un huevo un poquitito más grande, pero sin ninguna otra diferencia con los que todos los días mi señora me prepara como parte del desayuno; nunca habíamos visto algo así, si conocemos y tuvimos algunas veces huevos con dos yemas, pero de tres yemas jamás, ni sabía que podía haber”; comentaba sorprendido por el ´hallazgo´.
Consultado sobre que destino le dieron al huevo de las tres yemas, y entre risas comentó que fue lo único para el desayuno ese día, porque normalmente suelen ser dos o tres huevos.
En cuanto a la gallina, que tiene el honor, de este ejemplar inédito o único, es igual a las otras que Antonio y su familia tienen en su chacra, en El Soberbio, la alimentación es común, normal, sin ningún agregado de nada. Ellos son pequeños agricultores que trabajan día a día su huerta, cuidan sus animales y producen para el autoconsumo y siempre algo para comercializar como para seguir progresando y esto no ha cambiado en nada la vida de la familia.
Realmente es una curiosidad y en Misiones no existen registros de la existencia de otros casos y mucho menos que haya sido fotografiado como prueba de la existencia real del producto avícola.
Algunos veterinarios consultados, señalan que las posibilidades de que una gallina ponga huevos de tres yemas son de una entre 1.000 millones, pero que no conocían ningún caso.
Lo único que opinaron muchos es que sin dudas, el huevo de tres yemas traerá buena suerte a esta familia.
Antonio Pedrozo, comentó: “Era un huevo un poquitito más grande, pero sin ninguna otra diferencia con los que todos los días mi señora me prepara como parte del desayuno; nunca habíamos visto algo así, si conocemos y tuvimos algunas veces huevos con dos yemas, pero de tres yemas jamás, ni sabía que podía haber”; comentaba sorprendido por el ´hallazgo´.
Consultado sobre que destino le dieron al huevo de las tres yemas, y entre risas comentó que fue lo único para el desayuno ese día, porque normalmente suelen ser dos o tres huevos.
En cuanto a la gallina, que tiene el honor, de este ejemplar inédito o único, es igual a las otras que Antonio y su familia tienen en su chacra, en El Soberbio, la alimentación es común, normal, sin ningún agregado de nada. Ellos son pequeños agricultores que trabajan día a día su huerta, cuidan sus animales y producen para el autoconsumo y siempre algo para comercializar como para seguir progresando y esto no ha cambiado en nada la vida de la familia.
Realmente es una curiosidad y en Misiones no existen registros de la existencia de otros casos y mucho menos que haya sido fotografiado como prueba de la existencia real del producto avícola.
Algunos veterinarios consultados, señalan que las posibilidades de que una gallina ponga huevos de tres yemas son de una entre 1.000 millones, pero que no conocían ningún caso.
Lo único que opinaron muchos es que sin dudas, el huevo de tres yemas traerá buena suerte a esta familia.
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