¿FR o EM? ¿O el ocaso del caudillo?-

 


 La pregunta del momento es, ¿qué va pasar con el espacio político más importante de nuestra provincia? Teniendo en cuenta que el ex Frente Renovador se convirtió, para algunos en “Encuentro Misionero”. 

 Este “nuevo” sector político, aparentemente no convence a todos. La pregunta es ¿por qué? ¿Qué pasó de un tiempo a esta parte, que todos acataban lo que delineaba el principal líder político?

Primero que nada, habría que preguntarse ¿Por qué el cambio de nombre?  Muchos podrían analizar que se cumplió un ciclo, y era necesario el cambio porque lo del “Neo” o “Blend” no funcionó. 

Otros en cambio, buscan justificar, con el mismo verso de siempre que es más “inclusivo”, abarca a todos los misioneros. Y por las redes, creo que, mandado por algún dirigente, salen varios, numerosos jóvenes que nadie los conocen a hablar del “EM”, que es lo que más convenie y lo que pretende es “escuchar las ideas de todos”, “es por eso que tenes que sumarte a éste nuevo espacio político”, y más verso que no convencen a nadie.  

 Para el común de la gente, que no se mete en política y que no conocen mucho de la interna política. Solamente saben que hay un sector político, que fue mutando y transformando a lo largo de 23 años, dirigido por un líder político de nombre Carlos Rovira.

 Pero esta manera de percibir la política, en los últimos tiempos fue mutando. Porque a lo largo de 23 años, el Frente Renovador forjó y potenció a nuevos líderes, que hoy ya cuentan con nombre y apellido: Closs, Herrera, Passalacqua. Por nombrar algunos. Ellos hoy ya lograron construir estructura y peso político. Además, ya no se conforma con ser parte y “cola del león”, sino que es momento de ser la cabeza. El proceso político llegó a su madures en la provincia y ya no depende únicamente de caudillo o de viejos dirigentes.   

 Por muchos años, los mencionados y tantos otros, que hoy dicen que “no fueron convocados para ser parte de Encuentro Misionero”, solamente agachaban la cabeza y acataban los lineamientos de líder caudillo. Ahora quedaron atrás los discursos de Hugo Passalacqua cuando decía que “hubo un hombre que supo encontrar el rumbo de la provincia”. Al igual que Oscar Herrera Ahuad, que siempre ponderó al ex gobernado como principal líder de la provincia. 

A diferencia, la otra pata del Frente Renovador, en sus inicios, Mauricce Closs, nunca preconizó mucho al caudillo, simplemente respetó el acuerdo firmado en el 2003, pero que con el tiempo se fue desgastando. Además, en el 2006 cuando Carlos Rovira pretendió la rere indefinida, y que un obispo, con un puñado de dirigentes, cambio sus pretensiones. Dio un panorama de la opinión del pueblo, que también tiene voz y principalmente voto.      

 A partir de allí hubo varios vaivenes en la provincia, con un gobierno “paralelo”, gobernado por un “bendecido” por el principal líder político. Pero por muchos años, la decisión también se resolvía en las oficinas del parque paraguaya.   

Pero esta manera de hacer política, también con el tiempo se fue gastando. A esto hay que sumar, los sucesivos “arreglos” con gobiernos a nivel nacional, que muchas veces molestaba, con la idea de “acompañar”, se llegó hasta convivir con este último gobierno libertarios, que más perjudicó a la provincia con sus decisiones. 

 Inclusive, la manera de especular, a ver con quien más favorecía. Un ejemplo claro fue 2019, cuando en elecciones nacionales, antes de las pasos hubo un sector que apoyaba a Macri (presidente en busca de reelección) y un grupo menor apoyaban a Alberto Fernández. Luego de los pasos y de ver los resultados, el apoyo hacia el partido K,  fue más contundente.  

 Quizás la amplitud que siempre se pretendió en el viejo Frente Renovar y ahora este nuevo Encuentro Misionero. En vez de construir fue carcomiendo al sector político. Por la manera diferentes de pensar de los distintos actores que incluyeron a este espacio político.    

 Pero creo firmemente, que lo que ya cansó y tiene como objetivo es cambiar la “vieja política”. Donde un solo un líder es quien dirime el destino de la provincia y que los demás solamente acatan. 

 La misma militancia es quien se fue gastando, porque muchos fueron ninguneados, por no tener títulos universitarios. O porque “ya sos viejo”, pasado de moda, “ya no podés sumar”. Y así muchos “viejos” políticos, viejos por los años de militancia, y que los “neo” denominaron “viejos meados”.  Además, el desagrado siguió porque la política se volvió para chicas bonitas y esplendidas, o muchachos bonitos, sin experiencia, pero con un título bajo el brazo, que los habilita a ocupar un cargo, a pesar de no saber para qué es. 

 Para culminar simplemente anhelo, que la política sea para bien de todos los misioneros, porque esta se mide justamente allí. El mejor termómetro que tiene el político para saber si está haciendo bien las cosas, es ver cómo está la gente.

Si hay un pueblo feliz, con trabajo, salud y educación, quiere decir que tenemos un gobierno que se ocupa y preocupa por la gente. Si ves a un pueblo manifestando, reclamando, pidiendo trabajo y con hambre, algo está mal. 

 Desde Julio Humada, Ramón Puerta por el sector Peronista, fueron lideres y que con el tiempo tuvieron su fin en la conducción del espacio político. “Todo tiene un final” dice la canción “Presente” de Vox Deis y llega a todos.  Muchos lideres políticos supieron dar un paso al costado, en tanto otros fueron obligados a dejar la conducción. ¿Sera este el destino final del conductor? 

  

ASH

 Periodista y escritor-

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