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Realidad virtual

Ayer, tras la muerte del último integrante original de la corriente estructuralista Claude Lévi-Strauss a punto de cumplir sus 101 años, se sucedieron en algunos ámbitos televisivos homenajes a su figura (ámbitos muy reducidos por cierto). En uno de ellos, Canal Encuentro, se dio a conocer - o al menos para mí- una entrevista que databa del año 1972. Allí el padre de la antropología moderna señalaba que veía en ese entonces, hace 37 años, que el futuro tendría una especie de sobresaturación de información y que en algunos casos, la humanidad - pensada como cultura y sociedad- estuvo mejor en momentos en los cuales la comunicación entre los integrantes de la sociedad no era tan inmediata.
Además sostuvo que con el atiborramiento de datos, no había posibilidades de una reflexión sobre esos datos y sobre la realidad en general, al punto tal que se viviría en una realidad virtual donde aparentemente sabemos todo, pero siempre en forma mediada. En esa época 1972, aclaremos al lector desprevenido, no existía Internet y me animo a pensar que Leví-Strauss desconocía que apenas tres años antes una universidad de los EUA había realizado la primera prueba sobre este sistema de comunicación. Tampoco había teléfonos celulares con servicio de mensajería de textos (SMS), ni tampoco teléfonos celulares sin ese servicio, no había GPS, ni un montón de otros etc.

Leví-Strauss hablaba de la TV, Radio, Teléfono y tal vez de los medios gráficos, pero sobre todo de la TV y la Radio.

A 37 años de esas palabras y a un día de su muerte, no puedo dejar de pensar lo acertado que estaba dado que pareciera que la persona promedio de la comunidad occidental, que es sobre lo que puedo hablar por experiencia propia, no vive sino a través de los medios de comunicación, no hablan si no lo hacen de cosas que vieron, escucharon, leyeron, recibieron por correo electrónico o les fue "posteado" en algunos de las innumerables redes sociales existentes en Internet.

La vida cotidiana pasa por los medios de comunicación y por lo que la gente en general vé, lee y oye en ellos.

Hoy en día, los medios de comunicación constituyen una herramienta persuasiva e invasiva a la posibilidad de cada uno de nosotros de pensar libremente.

La rapidez con que los MCM (Medios de Comunicación para las Masas) se han ido incorporando en nuestra realidad, no nos dio tiempo para adaptarlos y adaptarnos, pasando la realidad a ser lo que los MCM dicen y cuentan.

Ante ellos nos es difícil tomar una actitud serena: o nos aferramos a un mundo estático, pre-industrial; o nos desarraigamos por completo quedando a merced de las novedades o estímulos superficiales, e ignorando el pasado.

Se acepta como reales y se considera importante solo aquellos acontecimientos que muestran las cámaras de televisión o que se oyó en la radio, se leyó en el diario o en algún sitio de Internet. Moldeando, queriéndolo o sin querer, la opinión, el pensamiento, los gustos, las acciones y los valores de una gran mayoría.

Esta situación de realidad contada por otros, que es una característica del hombre actual, lleva a la mayoría a aferrarse a valores transitorios, débiles y superficiales, y es sobre esa característica sobre la que muchos, pero muchos medios de comunicación trabajan, es decir sobre la incapacidad autoadquirida de reflexionar de una parte de la sociedad, autoadquirida por la costumbre de dejar que otro piense por mí y luego me diga que tengo que pensar.

Ahora dirán, "cómo después de todo lo que dijiste antes voy a pensar que lo que decís ahora es real, cómo puedo yo lector de esta columna creer lo que decís". Si llegamos a esa frase me doy por cumplido y espero que al llegar a este punto, salgas de esta realidad virtual y mires con tus propios ojos la realidad de los medios que a veces queremos crearla.

Javier Adorno
La Prensa Misiones

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