Lecheros tiran parte de su producción mientras esperan que CAUL ponga en marcha su nueva planta


Entre 30 y 40 productores esperan desde hace dos semanas que la Cooperativa Alto Uruguay ponga en marcha una nueva planta elaboradora de quesos para absorber la producción que antes entregaban a la cooperativa Leandrito de Alem y que se suspendió por problemas financieros


Colonia Aurora.
“Nosotros todos los días igual tenemos que ordeñar a la mañana y a la tarde porque sino las vacas se enferman o dejan de producir y como ya no sabemos qué hacer con toda la leche que nos sobra la damos a los chanchos o se tira”, afirmaron algunos de los más de 30 productores que esperan hace cerca de dos semanas que se solucione su problema para volver a entregar la producción de sus tambos.
Esta situación fue confirmada a El Reportero los pequeños tamberos Roselí Kleiner y David Regner y el fletero que trabajó los últimos diez años con ellos, Laurí Carlos Link, además del presidente de la Cooperativa Alto Uruguay, Fredy Frank, que salió de urgencia a montar una planta elaboradora de quesos para resolver la crisis que provocó el corte del acopio por parte de la cooperativa Leandrito de Leandro N. Alem, dejando en campo entre 30 mil  y 50 mil litros de leche.
La situación se torna particularmente grave “porque no se puede dejar de ordenar porque se enferman las vacas o se pierde la productividad y porque mucha gente ni queso sabe hacer, entonces tiene que dar la leche a los chanchos, regalarla a sus vecinos o tirarla”, explicó Regner.
En el mismo sentido el acopiador y fletero Link explicó que “desde hace diez años que estábamos produciendo para Leandrito pero sufrieron graves problemas financieros, se acumuló deuda, dejaron de recibir la leche y como pagaban muy poco la gente optó por aceptar la propuesta de la CAUL que se ofreció para montar una fábrica en Aurora y absorber inicialmente toda la producción actual –entre 30 mil y 50 mil litros mensuales – para hacer queso tipo barra”.
Leandrito aparentemente sufrió un duro revés a raíz de la muerte del gerente general y el traspaso de la administración a personas que no tenían la experiencia necesaria. Entonces se endeudaron, perdieron toneladas de quesos por falta de cuidados y perdieron al 80 por ciento de sus tamberos que se encontraban en Aurora.
“Nos pagaban solo 61 centavos y medio por litro y encima no cumplieron más, entonces todos decidimos entregarle desde la próxima semana nuestra producción a la CAUL, que además nos prometió un poco más de precio, llegando cerca de los 80 centavos por litro”, explicó Roselí Kleiner.
En el mismo sentido Link explicó que “dos veces ya vino en la última semana el actual presidente de Leandrito para entregar algo de plata por la deuda y pedir que le vuelvan a entregar la producción, pero solo la mitad y con esas cantidades no sirve porque es muy poca plata para todos”.
El impacto económico del problema es significativo, especialmente para los 36 productores actuales de leche que recibían en promedio unos 800 pesos mensuales por su producción, lo cual servía para pagar los servicios básicos y otros gastos de las familias, mientras en las chacras se preparaban las plantaciones tradicionales como el tabaco.
“Todos creemos que vamos aguantar el tiempo que le lleve a la Caul armar la fábrica acá porque Leandrito no cumplió con nosotros y porque necesitamos que nos paguen un poco mejor”, indicaron a El Reportero, esperanzados con lograr una mejoría.

Tarea del hogar

En realidad la producción de leche, para la mayorías de las familias de la zona recae en gran parte en las mujeres de la casa, quienes tienen que dedicar varias horas a la mañana y a la tarde para ordeñar a mano entre seis y doce vacas.
“Nosotros sacamos unos 50 litros a la mañana y 40 a la tarde. Para eso con mi hija ordeñamos todos los días unas cuatro horas, dos a la mañana y dos a la tarde, porque mi marido va a la chacra”, planteó Kleiner.
David Regner, planteó que “solo una par tiene ordeñadores automáticos y el resto tiene que trabajar todos los días, porque en esto no hay sábado, domingo, ni feriado, porque las vacas no pueden quedar sin ordeñarse, es realmente duro pero salva a la economía de las casas. Yo con esa plata que entraba todos los meses pagaba la luz, el seguro de la camioneta y algo de mercadería. Ahora se de gente que no va a tener plata ni para pagar la luz, porque dependían de ese efectivo para subsistir. Lo peor es que ni queso se puede vender porque todos tienen mucho”.
Según explicó el presidente de la CAUL, Fredy Frank, “nosotros comprendimos el grave problema que se generaba en la zona por la casi quiebra de Leandrito y tomamos la decisión urgente de invertir para resolver el problema. Así ya compramos y comenzamos a instalar las máquinas necesarias para hacer queso, contratamos un maestro quesero que ya está disponible y enviamos a hacer capacitaciones urgentes a un par de personas a Santa Fe para hacer queso en barra, que sabemos que podemos vender”.
“Nosotros realmente estamos agradecidos con la CAUL y con Fredy Frank porque nos va a salvar la producción con esta inversión que están haciendo y con la decisión que tomaron”, indicaron los entrevistados.
“La idea es iniciar la producción de quesos con todos los que ya estaban produciendo leche, que en temporada alta supera los 50 mil litros mensuales y en un tiempo ir ampliando esta cantidad de acuerdo con la salida que vaya teniendo el queso y las posibilidades de nuestra planta”, planteó Frank, uno de los mayores promotores de la producción para la región, que actualmente trabaja intensamente en la diversificación para llevar una nueva realidad a toda la región.


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