Una encuesta de D’Alessio Irol/Berenztein mostró que las tarjetas de crédito son la principal deuda entre quienes tienen pagos atrasados. Cuatro de cada diez morosos destinan más del 40% de sus ingresos a cancelar obligaciones.
La pérdida de ingresos aparece como la principal explicación entre los argentinos que reconocen tener deudas atrasadas.
Según una encuesta realizada por D’Alessio Irol/Berenztein, el 66% de las personas consultadas que ingresaron en situación de morosidad señaló que la reducción de sus ingresos o de su poder adquisitivo fue determinante para dejar de pagar.
El dato se conoce en un contexto de fuerte crecimiento de la morosidad crediticia en el país, con millones de usuarios afectados por atrasos.
Las tarjetas de crédito, al frente de las deudas
Entre las obligaciones impagas, las tarjetas de crédito bancarias y no bancarias ocuparon el primer lugar.
El 59% de los encuestados con pagos atrasados mencionó este tipo de deuda. En segundo lugar aparecieron las facturas de servicios como luz, gas, agua, telefonía e internet, con el 37%.
Los préstamos, adelantos o descubiertos bancarios fueron mencionados por el 33% de los consultados.
También aparecen deudas con familiares o prestamistas particulares, alquileres, expensas, otras billeteras digitales y plataformas de préstamos.
Cuánto destinan los hogares a pagar deudas
Uno de los datos que refleja la presión sobre los presupuestos familiares es que cuatro de cada diez personas con deudas atrasadas aseguraron destinar más del 40% de sus ingresos al pago de obligaciones.
En cuanto a la duración de los atrasos, el 29% señaló que llevaba menos de tres meses sin poder cumplir con sus pagos, mientras que el 27% registraba demoras de entre seis y 11 meses. Otro 24% indicó atrasos de entre tres y seis meses.
Servicios y gastos de salud, entre las principales dificultades
Además de la reducción de ingresos, el 58% mencionó los aumentos en servicios como luz, cable o internet como uno de los factores que complicaron el cumplimiento de las obligaciones.
Los gastos de salud fueron señalados por el 27%, mientras que un 22% mencionó emergencias o gastos inesperados.
El relevamiento también registró casos en los que el dinero disponible debió destinarse al alquiler, expensas, otras deudas, ayuda a familiares o reparaciones del hogar y del automóvil.
Comentarios
Publicar un comentario