Productores y cooperativas exponen en Diputados el impacto de la desregulación yerbatera

 

La situación se presenta hoy en la Comisión de Economía y Economías Regionales de Diputados, con el acompañamiento del diputado de Encuentro Misionero, Oscar Herrera Ahuad.

Un documento elaborado por seis organizaciones de productores y cooperativas de yerba mate de Misiones advierte que la crisis desencadenada por la desregulación económica del Gobierno de la Nación afecta a la familia agraria y repercute en todas las áreas socioeconómicas de la provincia.

El escrito, titulado “Mentiras macroeconómicas y realidades misioneras: el amargo presente de la yerba mate”, fue elaborado por la Asociación de Productores Agropecuarios de Misiones, la Asociación Civil Impulso Yerbatero, la Asociación de los Yerbateros del Alto Uruguay, la Asociación Civil de Productores Yerbateros del Norte, la Cooperativa Río Paraná Limitada y la Federación de Cooperativas Agrícolas de Misiones. El documento se presenta este jueves en la reunión de la Comisión de Economía y Economías Regionales de la Cámara de Diputados de la Nación, con la participación de productores, tareferos y cooperativas y el acompañamiento del diputado nacional por Encuentro Misionero, Oscar Herrera Ahuad.

El texto señala que el DNU 70/23, que modificó las competencias del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), eliminó, entre otras cosas, la facultad que tenía de fijar precios para la materia prima. En efecto, “frenó dos décadas de crecimiento y desarrollo” en el sector.

La liberación del mercado, indican, “generó de forma abrupta un escenario de fuerte asimetría: mientras el sector industrial y las grandes cadenas logran mayor rentabilidad y volúmenes de exportación, los productores primarios y tareferos, (…) enfrentan una severa caída en sus ingresos. Esta crisis afecta, por inercia, al comercio, la educación y a todas las áreas socioeconómicas en el territorio provincial”.

En esa línea, describen que “las cooperativas yerbateras, que históricamente funcionaron como alternativas de organización y comercialización, se encuentran en una situación crítica”. Agregan que las Escuelas de la Familia Agrícola, que albergan a más de 4.000 estudiantes, y la Universidad Nacional de Misiones “también están afectadas, porque los yerbateros carecen de solvencia económica para destinar dinero a la educación de sus hijos”. Al mismo tiempo, “se evidencia el éxodo de jóvenes y otros trabajadores hacia Brasil para emplearse en la zafra frutícola y otras actividades”.

Pérdida de rentabilidad y menos consumo

Los productores y cooperativistas hacen notar que “el Gobierno nacional destaca que la desregulación yerbatera permitió mejorar los índices macroeconómicos, con un aumento en el volumen de ventas al exterior y en el consumo interno de yerba”. Pero, agregan en el escrito, “son datos incompletos y engañosos: sí es cierto que se exporta más, pero eso no se traslada hacia adentro de la Argentina y mucho menos a los trabajadores de Misiones”.

La realidad, continúan, “es que el consumo de mate cae un 9% en el país y marca un mínimo histórico, y el sector primario de la yerba mate, desde que asumió Javier Milei, sufre una caída del 44,3% en el valor real que percibe por la hoja verde y una pérdida de rentabilidad que deja a miles de familias en situación de quebranto”.

Transferencia de recursos a las grandes industrias

En ese marco, reiteran que con el actual modelo económico “las grandes procesadoras y molinos imponen los valores de compra de la hoja verde, pagando por el kilo un precio muy por debajo de los costos de producción, lo que genera una automática transferencia de ingresos desde los productores hacia el sector industrial”.

El valor actual del kilo de hoja verde “debería ser de al menos 700 pesos, pero se paga entre 220 y 350 pesos, con cheques a cobrar en 60, 90 o 120 días y, en muchos casos, con cheques sin fondos”. En paralelo, “los costos, como el del combustible y el de la energía eléctrica, aumentan mes a mes”. De esta manera, se estima que solo durante el año 2024 se produjo una transferencia de ingresos de aproximadamente 145.000 millones de pesos desde el sector primario hacia la industria. “Si sumamos el año 2025, y sin agregar los aumentos de costos de servicios que hubo, podemos decir que la transferencia se duplica”, advierten.

Degradación institucional y calidad

El documento explicita que las medidas aplicadas por el Gobierno de la Nación provocan una “preocupante degradación” del Instituto Nacional de la Yerba Mate, y ponen en riesgo la calidad del producto.

“Los dos primeros años de Javier Milei serán recordados por la caída estrepitosa del valor de la materia prima de la yerba mate, pagándose un precio vil y con cheques diferidos, y su tercer año, el 2026, por la gestión del nuevo presidente en el INYM, Rodrigo Correa, con daños contundentes en los primeros días, como se evidencia en la Resolución 152/25 del 30 de diciembre de 2025, degradando la funcionalidad, operatividad e institucionalidad yerbatera”, subrayan.

La nueva conducción del organismo “avanza hacia una flexibilización de los controles internos de calidad y de los procesos de elaboración, dejando sin efecto normativas históricas que establecían sanciones por exceso de palo en la yerba elaborada, presencia de elementos extraños o contaminantes, o por el incumplimiento del Código Alimentario Argentino, entre otras cosas”, expresan, detallando las medidas y advirtiendo que ello “atenta contra la calidad de la yerba mate que llega a los consumidores”.

Devolución de facultades al INYM

Para enfrentar el escenario, las organizaciones de productores y cooperativas reclaman la restitución de todas las facultades del Instituto Nacional de la Yerba Mate.

“Con el INYM funcionando con todas sus facultades, la yerba mate argentina dinamizó la economía regional durante dos décadas, se posicionó, con respaldo científico, como el mejor alimento en la Argentina y se abrió paso en diferentes mercados nacionales y del mundo. Desde que asumió Javier Milei y el mercado quedó abierto a la libre negociación, sin piso de valores para la materia prima, junto a otras medidas económicas, la actividad viene acumulando índices negativos, con graves daños sociales”, reiteran en el escrito. “En respuesta, estamos, desde el 2024, movilizados con protestas, ‘yerbatazos’ y acciones judiciales, reclamando la restitución de todas sus facultades y precios justos”, concluyen.

El documento lleva las firmas de Gustavo Hein, presidente de la Federación de Cooperativas Agrícolas de la provincia de Misiones (Fedecoop); Salvador María Torres, presidente de la Cooperativa Río Paraná Limitada; Hugo Sand, titular de la Asociación de Productores Agropecuarios de Misiones (APAM); Jorge Skripczuk, presidente de la Asociación Civil Impulso Yerbatero; Antonio Franza, de la Asociación de los Yerbateros del Alto Uruguay; y Julio Alfredo Petterson, presidente de la Asociación Civil de Productores Yerbateros del Norte.

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