En otra polémica medida, el jefe de la Policía de Misiones, comisario general Benjamín Alberto Roa, decidió mandar a sus casas al menos a una docena de comisarios mayores que cumplen funciones en lugares claves de la fuerza. Lo hizo al obligarlos a tomarse la licencia especial de tres meses que gozan los oficiales que cumplieron 20 años en la fuerza. La decisión significa el descabezamiento de la División Trata de Personas, de las direcciones de Tránsito, Investigaciones y varias unidades regionales.
Fuentes policiales dijeron que la medida cayó como un baldazo de agua fría entre los comisarios mayores, que esperan con expectativas las calificaciones para saber si ascienden a comisarios generales o pasan a retiro. En ese sentido, trascendió que existen ocho vacantes a cubrir y 21 los hombres en condiciones de ocupar esos lugares.
En los círculos cercanos a Roa se dijo que la decisión de obligarlos a tomarse la licencia es para evitar posteriores reclamos administrativos por parte de los oficiales superiores. Pero lo concreto es que no se programó la salida escalonada de los jefes, de manera tal de evitar verdaderas acefalías en algunas unidades.
Es el caso de la Dirección de Investigaciones, donde el comisario mayor Oscar Susini y el inspector Jorge Barquinero, a cargo de la conducción de esa unidad, ya fueron notificados de la licencia obligatoria. También deberá descansar tres meses el director de Tránsito, el comisario mayor Nicolás González, pese a que a está a cargo de conseguir ante las autoridades nacionales la autorización para instalar radares en las rutas 12 y 14.
Otra unidad clave que se queda acéfala es la División Trata de Personas, ya que el comisario inspector David Amaral también debe hacer uso de la licencia; al igual que el director de Inteligencia Criminal, el comisario mayor Raúl Andrés Borjas.
Varias unidades regionales del interior de la provincia también sufrirán la baja de jefes y segundos jefes, que ya comenzaron a recibir las notificaciones.
Esta es otra polémica medida que se suma a la iniciativa de desarmar al personal femenino de la fuerza. Esa idea de Roa fue desactivada en su momento por la tajante negativa del ministro de Gobierno, Jorge Franco
Fuentes policiales dijeron que la medida cayó como un baldazo de agua fría entre los comisarios mayores, que esperan con expectativas las calificaciones para saber si ascienden a comisarios generales o pasan a retiro. En ese sentido, trascendió que existen ocho vacantes a cubrir y 21 los hombres en condiciones de ocupar esos lugares.
En los círculos cercanos a Roa se dijo que la decisión de obligarlos a tomarse la licencia es para evitar posteriores reclamos administrativos por parte de los oficiales superiores. Pero lo concreto es que no se programó la salida escalonada de los jefes, de manera tal de evitar verdaderas acefalías en algunas unidades.
Es el caso de la Dirección de Investigaciones, donde el comisario mayor Oscar Susini y el inspector Jorge Barquinero, a cargo de la conducción de esa unidad, ya fueron notificados de la licencia obligatoria. También deberá descansar tres meses el director de Tránsito, el comisario mayor Nicolás González, pese a que a está a cargo de conseguir ante las autoridades nacionales la autorización para instalar radares en las rutas 12 y 14.
Otra unidad clave que se queda acéfala es la División Trata de Personas, ya que el comisario inspector David Amaral también debe hacer uso de la licencia; al igual que el director de Inteligencia Criminal, el comisario mayor Raúl Andrés Borjas.
Varias unidades regionales del interior de la provincia también sufrirán la baja de jefes y segundos jefes, que ya comenzaron a recibir las notificaciones.
Esta es otra polémica medida que se suma a la iniciativa de desarmar al personal femenino de la fuerza. Esa idea de Roa fue desactivada en su momento por la tajante negativa del ministro de Gobierno, Jorge Franco
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