Remiseros de Iguazú: Nación exige un canon de $4,2 millones por mes para trabajar en el Parque Nacional

 

Los remiseros que prestan servicio en el área del Parque Nacional Iguazú cuestionan el canon que pretende cobrar la Administración de Parques Nacionales. El monto equivaldría actualmente a unos $4,2 millones mensuales y afectaría a 18 familias que trabajan con el servicio de transporte.



Los remiseros que trabajan en el área del Parque Nacional Iguazú atraviesan un conflicto por el nuevo esquema de cobros impulsado por la Administración de Parques Nacionales.

Según denunciaron los trabajadores, el organismo nacional pretende establecer un canon mensual equivalente a 70 entradas generales al Parque Nacional Iguazú, lo que actualmente representa alrededor de $4,2 millones por mes.

La medida generó preocupación entre los prestadores, que sostienen que el costo resulta difícil de afrontar para una actividad que involucra a unas 18 familias.

Un canon millonario para los remiseros

El esquema planteado por la Administración de Parques Nacionales establece que los prestadores deberán afrontar un canon vinculado al valor de la entrada general al área protegida.

Con el precio vigente, las 70 entradas generales representan aproximadamente $4,2 millones mensuales.

A ese monto se suma una contraprestación anual equivalente a otras 140 entradas generales, que representa alrededor de $8,4 millones al año, de acuerdo con los valores difundidos por el sector.

Los trabajadores cuestionan que estos costos puedan trasladarse a una actividad que depende principalmente del turismo y de la cantidad de pasajeros que ingresan al Parque Nacional.

El reclamo de los trabajadores

Los remiseros sostienen que el nuevo esquema representa un incremento significativo de los costos necesarios para continuar prestando el servicio.

Según plantearon, el canon se suma a otros gastos propios de la actividad, como combustible, mantenimiento de los vehículos, seguros, impuestos y salarios.

Por ese motivo, consideran que el monto exigido puede comprometer la continuidad de algunos de los prestadores que actualmente trabajan dentro del área.

El servicio alcanza a 18 familias

Uno de los puntos destacados por los trabajadores es el impacto que la medida tendría sobre las familias que dependen directamente de esta actividad.

El servicio de remises dentro del Parque Nacional Iguazú involucra a 18 familias, según la información difundida por Canal 12 Misiones.

Para los trabajadores, el debate no se limita al monto del canon, sino también a la posibilidad de mantener una fuente de ingresos vinculada directamente con uno de los principales destinos turísticos de Misiones.

La situación genera preocupación en Iguazú

Puerto Iguazú tiene una economía fuertemente relacionada con el turismo.

El Parque Nacional Iguazú y las Cataratas representan uno de los principales atractivos turísticos de la provincia y generan actividad para hoteles, restaurantes, agencias, transportistas, comercios y trabajadores independientes.

Por eso, cualquier modificación en los costos de los servicios que operan dentro del área protegida puede tener impacto sobre distintos sectores vinculados al turismo.

Los remiseros consideran que el nuevo esquema debería contemplar las características particulares de la actividad y la cantidad de trabajo efectivo que realizan durante el año.

La discusión por los costos

El conflicto se produce además en un contexto en el que el Gobierno nacional había planteado una política orientada a reducir cargas y costos para distintos sectores de la economía.

Los trabajadores cuestionan que, mientras se anuncian medidas de reducción de impuestos o simplificación de trámites, desde organismos nacionales se incorporen nuevos costos para determinadas actividades.

La discusión quedó así concentrada en el valor del canon y en la forma en que se determinará el costo para los prestadores.

Qué reclaman los remiseros

Los trabajadores buscan que se revise el esquema propuesto y que se tenga en cuenta la capacidad real de pago de quienes prestan el servicio.

El objetivo del reclamo es evitar que el nuevo canon termine haciendo inviable la actividad o que el costo sea trasladado directamente a los pasajeros.

Por el momento, los remiseros continúan a la espera de una definición sobre las condiciones que finalmente regirán para prestar el servicio dentro del Parque Nacional Iguazú.

El conflicto pone nuevamente en discusión el costo de operar dentro de las áreas protegidas y el impacto que esas decisiones pueden tener sobre los trabajadores que dependen del turismo.

Un costo que supera los $4 millones mensuales

Con los valores difundidos actualmente, el canon equivalente a 70 entradas generales representa unos $4,2 millones por mes.

Además, la contraprestación anual de 140 entradas suma aproximadamente $8,4 millones adicionales durante el año.

Para los remiseros, se trata de un costo elevado que podría afectar directamente la continuidad de una actividad de la que dependen 18 familias.

La discusión continuará en los próximos días mientras los trabajadores buscan modificar las condiciones planteadas por la Administración de Parques Nacionales.

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