Posadas recordó los 100 años del ciclón de Encarnación

 

A 100 años del ciclón de Encarnación, Posadas recordó la solidaridad que cruzó el Paraná

A un siglo de la tragedia que devastó parte de Encarnación, un acto en Posadas recuperó la historia de vecinos, médicos, enfermeras y autoridades que cruzaron el Paraná para asistir a los damnificados.




A 100 años del devastador ciclón que golpeó a Encarnación, Posadas volvió a recordar uno de los episodios más fuertes de solidaridad entre las dos ciudades.

El homenaje se realizó este domingo en el Parque Paraguayo y reunió a autoridades, familiares de los protagonistas de aquella tragedia y representantes de ambas márgenes del río Paraná. La fecha permitió recuperar una historia que quedó incorporada a la memoria compartida de Posadas y Encarnación.




El ciclón que devastó Encarnación




La tragedia ocurrió el 20 de septiembre de 1926, cuando un violento fenómeno meteorológico atravesó Encarnación y destruyó especialmente sectores de la zona costera.

La Villa Baja quedó prácticamente devastada y el desastre provocó numerosas víctimas y cientos de heridos. La magnitud de los daños superó rápidamente la capacidad de respuesta de la ciudad paraguaya.

En medio de la emergencia, Posadas reaccionó enviando ayuda hacia la ciudad vecina.



Médicos, enfermeras y medicamentos cruzaron el Paraná

Desde la capital misionera partieron embarcaciones con médicos, enfermeras y medicamentos para atender a las personas afectadas.



La comunidad posadeña también colaboró con otros elementos necesarios para enfrentar las consecuencias de la tragedia. Entre las acciones recordadas se encuentra el envío de féretros y la fabricación de nuevos cajones ante la cantidad de víctimas que dejó el ciclón.

La respuesta de Posadas quedó registrada como uno de los gestos de solidaridad más importantes en la historia compartida de ambas ciudades.

Una travesía en medio del temporal



Uno de los episodios recuperados durante las actividades del centenario fue el de Jorge Memel y el sacerdote José Kreusser, quienes atravesaron el Paraná durante la emergencia para pedir ayuda.

Según el relato de los familiares, Memel había encontrado a su padre muerto y a su madre gravemente herida en la zona de la Villa Alta. Después de trasladarla a un hospital improvisado, se dirigió junto al sacerdote hacia el puerto para buscar asistencia en Posadas.

Ante la falta de embarcaciones adecuadas, ambos utilizaron una pequeña lancha. Las condiciones del río eran complicadas y la embarcación no contaba con remos: utilizaron dos palas para completar la travesía.

El episodio se convirtió con el paso de las décadas en uno de los símbolos de la ayuda que Posadas brindó a Encarnación.

Un siglo después, la historia vuelve a unir a las dos ciudades

El centenario del ciclón dio lugar durante septiembre a una agenda binacional con actividades culturales, históricas y protocolares en ambas ciudades.

La conmemoración busca recuperar no solamente la tragedia de 1926, sino también el vínculo de solidaridad construido entre las comunidades de ambas orillas.

La fecha es recordada como el Día de la Solidaridad Posadeña-Encarnacena, en reconocimiento a la asistencia brindada desde Posadas durante aquella emergencia.

A cien años del desastre, el recuerdo vuelve a poner en primer plano una historia que trasciende la frontera: cuando Encarnación sufrió una de las mayores tragedias de su historia, Posadas cruzó el Paraná para ayudar.

 

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