La actividad económica cayó 2,9% en julio y registró su mayor retroceso desde la pandemia

 

El EMAE del INDEC mostró una fuerte caída mensual durante julio de 2026. La actividad económica retrocedió 2,9% frente a junio y 1,4% en la comparación interanual, con fuertes bajas en la industria, el comercio y la construcción.



La actividad económica argentina registró una fuerte contracción en julio y encendió nuevas señales de alerta sobre la evolución de la economía durante el segundo semestre del año.

Según los datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) cayó 2,9% en julio respecto de junio, mientras que en la comparación con julio de 2025 presentó una baja del 1,4%.

El retroceso mensual fue el más pronunciado desde los meses más críticos de la pandemia y llevó al indicador desestacionalizado a niveles que no se observaban desde marzo de 2025.

Industria, comercio y construcción, entre los sectores más afectados

La caída estuvo acompañada por retrocesos en sectores de importante peso dentro de la economía.

La industria manufacturera registró una disminución interanual del 4,6%, mientras que el comercio mayorista y minorista cayó 5,1%.

La construcción también atravesó un período negativo, después de haber registrado una caída mensual del 4,6% en julio.

Estos sectores tienen además una importante incidencia sobre el empleo y el consumo, por lo que su evolución es seguida de cerca por empresas y trabajadores.

Cuatro meses con caída durante 2026

El comportamiento de la actividad durante los primeros siete meses del año mostró una evolución irregular.

El indicador registró retrocesos en febrero (-2,2%), abril (-1,4%), mayo (-0,6%) y julio (-2,9%). En enero permaneció prácticamente estable, mientras que marzo y junio presentaron aumentos de 2,7% y 0,3%, respectivamente.

 A pesar de la fuerte caída de julio, la actividad acumuló durante los primeros siete meses de 2026 una variación positiva respecto del mismo período del año anterior, aunque el resultado de los últimos meses muestra un escenario de mayor debilidad.

El consumo también muestra señales de retroceso

El desempeño de la actividad económica estuvo acompañado por una menor dinámica en sectores vinculados al consumo interno. La caída del comercio mayorista y minorista refleja parte de ese escenario y se suma a las dificultades que atraviesan otras ramas de la economía.

La evolución del consumo resulta especialmente relevante para las pequeñas y medianas empresas, que dependen en gran medida del movimiento del mercado interno.

Qué puede pasar en los próximos meses

El dato de julio será una referencia importante para evaluar el comportamiento de la economía durante la segunda mitad del año. La magnitud de la caída mensual plantea el desafío de determinar si se trató de un retroceso puntual o si representa el comienzo de un período de menor actividad.

Los próximos indicadores de producción, consumo, empleo e inversión permitirán observar si la economía consigue recuperar el ritmo perdido o si las bajas registradas en sectores clave continúan durante los próximos meses.
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La economía busca señales de recuperación

Los datos de julio reflejan un escenario de menor ritmo de actividad, con sectores clave que todavía muestran dificultades para recuperar niveles de crecimiento sostenido.

La evolución de los próximos meses será determinante para conocer si la economía logra revertir esta tendencia o si continúa el proceso de ajuste en áreas vinculadas al consumo, la producción y la inversión.

En este contexto, los indicadores de actividad, empleo, consumo y producción seguirán siendo variables centrales para medir el desempeño económico hacia el cierre de 2026.

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