La Arquitectura de la Prescindibilidad: Automatización, "Basura Humana" y la Dinámica Represiva en el Capitalismo Tardío
"El vertedero es el destino lógico de todo lo que pierde su valor de uso o su capacidad de consumo. Pero en la modernidad líquida, el desecho más temible no son los objetos descartados, sino la masa de seres humanos declarados 'superfluos' por un sistema que ya no necesita su fuerza de trabajo ni su presencia." — Zygmunt Bauman, Vidas desperdiciadas
Por Javier Adorno para La Prensa Misiones
Resumen: Este ensayo analiza la convergencia entre la sociología crítica de Zygmunt Bauman sobre la "basura humana" y el modelo de economía política de Daron Acemoglu, A. Arda Gitmez y Mehdi Shadmehr (2026) sobre la relación entre automatización y represión. Se argumenta que el desplazamiento tecnológico del trabajo no constituye un fenómeno neutro, sino un proceso estructural que reconfigura las relaciones de poder: ante la amenaza de inestabilidad provocada por la desigualdad, el capital opta prioritariamente por la represión política antes que por la redistribución.
Introducción: El Problema de la Prescindibilidad en el Capitalismo Tardío
La narrativa dominante sobre el desarrollo socioeconómico en la modernidad tardía ha postulado históricamente que el progreso tecnológico y la profundización de la economía de mercado conducirían a una emancipación gradual de la fuerza de trabajo, reduciendo el esfuerzo físico y expandiendo el bienestar material. Sin embargo, las transformaciones contemporáneas en la estructura productiva global —impulsadas por la inteligencia artificial, la robótica avanzada y la optimización algorítmica— señalan una trayectoria sustancialmente distinta: la reconfiguración del ser humano en un activo prescindible para los procesos centrales de acumulación de capital.
Este fenómeno de marginación estructural puede ser abordado desde dos tradiciones teóricas que, aunque distantes en sus metodologías, ofrecen un diagnóstico alarmante sobre el presente socioeconómico:
Por un lado, la sociología crítica de Zygmunt Bauman (2005, 2007) argumenta que la modernidad líquida y la cultura del consumo globalizado generan inevitablemente "residuos humanos" o poblaciones "superfluas". Estas categorías designan a sectores sociales que han perdido su valor funcional dentro del circuito de producción y consumo.
Por otro lado, desde la economía política formal, el trabajo de investigación de Daron Acemoglu, A. Arda Gitmez y Mehdi Shadmehr (2026) aporta una modelización rigurosa sobre cómo las decisiones descentralizadas de automatización tomadas por las firmas desplazan la participación del trabajo en la renta nacional (labor share) a favor del capital.
El hallazgo central de Acemoglu et al. (2026) radica en la identificación de una relación de complementariedad entre la automatización tecnológica y la represión política: ante la amenaza de inestabilidad o rebelión provocada por el desempleo y la desigualdad, el "Estado capitalista" opta prioritariamente por la coerción institucionalizada antes que por la redistribución impositiva del ingreso.
Se sostiene como tesis principal que la condición de prescindibilidad del trabajador contemporáneo no es una falla de mercado ni una externalidad técnica de la innovación, sino la consecuencia lógica de un régimen de acumulación donde el avance del capital intensivo exige la supresión represiva del conflicto distributivo para preservar la rentabilidad.
Marco Teórico I: La Génesis Sociológica de la "Basura Humana"
De la sociedad de productores a la sociedad de consumidores
Para comprender la categoría de "basura humana" en el pensamiento de Zygmunt Bauman, es indispensable analizar el tránsito estructural de la "modernidad sólida" a la "modernidad líquida". En la fase sólida del industrialismo, la integración social se organizaba en torno al rol del individuo como productor. El ejército industrial de reserva, aunque marginado temporalmente, cumplía una función económica crucial: mantener bajos los salarios y estar disponible para las fases de expansión del ciclo económico.
En contraste, la modernidad líquida se define por el predominio de la sociedad de consumidores (Bauman, 2007). En este paradigma, la valía social del individuo no se mide por su capacidad de trabajo, sino por su capacidad de participar activamente en el mercado de consumo. Aquellos que carecen de los recursos económicos para consumir quedan categorizados como "consumidores fallidos". La exclusión deja de ser una condición transitoria para convertirse en una marca permanente.
La ontología del "superfluo" y la herencia marxista
El concepto baumaniano de "residuo humano" guarda una relación directa con la teoría de la población sobrante relativa desarrollada por Karl Marx (1867/2008) en El Capital. Marx demostró que la acumulación de capital produce constantemente una población obrera excesiva. Sin embargo, Bauman (2005) sostiene que el capitalismo contemporáneo ha cruzado un umbral donde la población excluida pierde incluso esa utilidad funcional:
"Ser 'superfluo' significa ser innecesario, carente de uso... Los otros no te necesitan; pueden arreglárselas igual de bien, si no mejor, sin ti. Que te declaren superfluo significa haber sido desechado por ser desechable, cual botella de plástico vac
ía o mercancía poco atractiva sin compradores." — Zygmunt Bauman (2005, p. 19)
Esta noción se vincula también con la tesis de la acumulación por desposesión de David Harvey (2004), quien argumenta que el capitalismo tardío responde a sus crisis de sobreacumulación expulsando a franjas enteras de la población de los circuitos formales de la economía.
Geopolítica del desecho: Migrantes, refugiados y desempleados
La manifestación más evidente de la producción de basura humana se observa en la geopolítica de las fronteras. Bauman (2005) identifica a los refugiados e inmigrantes como los "parias de la globalización":
"Para quienes los odian, los inmigrantes encarnan —de manera visible, tangible y corporal— el inarticulado aunque hiriente y doloroso presentimiento de su propia desechabilidad." — Zygmunt Bauman (2005, p. 54)
El desempleado de larga duración en los países desarrollados y el trabajador informal en el Sur global comparten con el refugiado esta misma condición ontológica: la certidumbre de que el sistema productivo no los requiere.
Marco Teórico II: La Economía Política de la Automatización y el Conflicto Distributivo
Sustitución de tareas y contracción de la participación del trabajo
Desde la teoría económica contemporánea, el impacto del cambio tecnológico ha sido conceptualizado a través de los modelos de tareas (Acemoglu & Restrepo, 2018, 2019). La evidencia reciente demuestra que la automatización actúa primordialmente mediante un efecto desplazamiento: el capital sustituye directamente al trabajo en tareas que anteriormente ejecutaban seres humanos.
Cuando la automatización avanza a un ritmo acelerado y se centra en tecnologías de sustitución directa —lo que Acemoglu y Restrepo denominan "tecnologías mediocremente eficientes" (so-so technologies)—, el resultado neto es una caída persistente en la participación de los asalariados en el Producto Interno Bruto.
El modelo de Acemoglu, Gitmez y Shadmehr (2026): Automatización y Represión
El trabajo de Acemoglu, Gitmez y Shadmehr (2026) integra las decisiones de automatización dentro de un modelo formal de economía política. Las empresas eligen de forma descentralizada automatizar para maximizar ganancias, reduciendo los ingresos de la clase trabajadora e incrementando la desigualdad social.
Frente a la amenaza latente de una revuelta, el "Estado capitalista" debe seleccionar entre tres políticas:
Regulación tecnológica: Limitar la tasa de automatización (frena ganancias).
Redistribución fiscal: Aplicar impuestos al capital (reduce el retorno del capital).
Represión política: Invertir en aparatos policiales y de vigilancia para neutralizar la rebelión.
El modelo matemático demuestra que las dos primeras opciones resultan costosas para el capital. En consecuencia, surge el resultado analítico fundamental: existe una complementariedad estricta entre la adopción de tecnologías ahorradoras de trabajo y el fortalecimiento de las capacidades coercitivas del Estado.
Análisis Integrado: La Complementariedad Estructural entre Automatización, Desecho Humano y Represión
Del "superfluo" de Bauman al modelo formal de coerción
Al cruzar la sociología de Bauman con la economía política de Acemoglu et al. (2026), se revela la arquitectura interna de la gobernanza neoliberal tardía. Bauman describió con precisión la angustia existencial del individuo moderno:
"Lo que todos parecemos llamar el turno para la chatarrería... Tememos que se deshagan de nosotros: el abandono, la exclusión, el que nos rechacen, nos repudien." — Zygmunt Bauman (2005, p. 28)
El modelo de Acemoglu et al. (2026) proporciona el mecanismo institucional que explica qué ocurre cuando ese temor se transforma en acción colectiva. Dado que la masa trabajadora desplazada carece de apalancamiento económico (ya no pueden amenazar con huelgas efectivas porque las máquinas continúan operando), el Estado responde reforzando el control punitivo. La "gestión de residuos humanos" adopta la forma de encarcelamiento masivo, militarización del patrullaje urbano y criminalización de la protesta.
Tecnocracia, Inteligencia Artificial y el Panóptico Digital
Las herramientas de Inteligencia Artificial, el reconocimiento facial y el análisis predictivo de datos reducen el costo operativo de la represión para el Estado. Como señalan Acemoglu, Gitmez y Shadmehr (2026), a medida que el stock de capital acumulado crece, los incentivos para automatizar aumentan exponencialmente, empujando a la sociedad hacia regímenes políticos cada vez más autoritarios.
La Degeneración Democrática: Del Golpe de Estado Clásico al Autoritarismo Tecnológico
En una democracia, la mayoría de la población golpeada por el desempleo tecnológico puede votar por partidos que propongan impuestos progresivos al capital. Ante esta amenaza electoral, el modelo de Acemoglu et al. (2026) demuestra que las élites tienen incentivos para apoyar la ruptura del orden democrático:
"Demostramos que, comenzando en una democracia, la acumulación de capital y la consiguiente mayor automatización alientan a los capitalistas a apoyar un golpe de Estado contra la democracia y establecer un sistema represivo." — Acemoglu, Gitmez y Shadmehr (2026, p. 18)
Interpretado desde Bauman, este colapso representa la institucionalización final de la chatarrería social. Cuando los derechos políticos interfieren con la lógica de valorización del capital automatizado, la democracia es descartada con la misma celeridad que un producto obsoleto.
Discusión y Alternativas de Política Pública
Para desarticular este bucle autoritario, se requieren intervenciones institucionales profundas:
Renta Básica Universal Incondicional (RBU): Desvincular el derecho a la subsistencia de la venta de la fuerza de trabajo en un mercado automatizado.
Impuesto a la Automatización: Gravar el uso desmedido de tecnologías de sustitución pura (robot taxes) para equilibrar el costo relativo entre el trabajo y el capital.
Democratización Tecnológica: Orientar la innovación hacia tecnologías que potencien las capacidades humanas en lugar de sustituirlas.
Conclusiones
La articulación entre Zygmunt Bauman y Daron Acemoglu, A. Arda Gitmez y Mehdi Shadmehr demuestra que el concepto de "basura humana" describe la condición a la que el capitalismo tardío condena a millones de personas al privarlas de función productiva. A su vez, la economía política confirma que la respuesta del sistema ante esta vulnerabilidad no es la redistribución, sino la escalada coercitiva.
El verdadero desafío del siglo XXI es político y ético: si la automatización se guía únicamente por la acumulación privada, el resultado será una sociedad profundamente desigual administrada mediante la represión estatal. Desarmar esta arquitectura exige poner la tecnología al servicio de la dignidad humana.
Referencias Bibliográficas
Acemoglu, D., & Restrepo, P. (2018). The race between man and machine: Implications of technology for growth, factor shares, and employment. American Economic Review, 108(6), 1488-1542.
Acemoglu, D., & Restrepo, P. (2019). Automation and new tasks: How technology displaces and reinstates labor. Journal of Economic Perspectives, 33(2), 3-30.
Acemoglu, D., Gitmez, A. A., & Shadmehr, M. (2026). Automation and Repression (NBER Working Paper No. 35336). National Bureau of Economic Research.
https://doi.org/10.3386/w35336 Bauman, Z. (2005). Vidas desperdiciadas: La modernidad y sus parias. Paidós.
Bauman, Z. (2007). Vida de consumo. Fondo de Cultura Económica.
Harvey, D. (2004). El nuevo imperialismo. Akal.
Marx, K. (2008). El capital: Crítica de la economía política (Vol. 1). Siglo XXI Editores. (Orig. 1867).
Piketty, T. (2014). El capital en el siglo XXI. Fondo de Cultura Económica.
Srnicek, N. (2018). Capitalismo de plataforma. Caja Negra Editora.
Zuboff, S. (2020). La era del capitalismo de vigilancia. Paidós.
Nota de la redacción: Este ensayo teórico constituye la primera entrega de una serie especial de análisis. Próximamente, utilizaremos este marco conceptual para examinar la situación laboral, el impacto de la tecnificación en las economías regionales y los fenómenos de exclusión e informalidad en la Argentina y la provincia de Misiones.
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