El tablero político de Misiones se está reorganizando a velocidad de vértigo tras el sismo institucional que significó la caducidad del Frente Renovador de la Concordia Social. Lejos de la dispersión o el vacío (el vacío es un lujo que el pragmatismo local no se permite) los partidos que orbitaban dentro del esquema oficialista empezaron a mover sus fichas para fijar posiciones claras de cara al nuevo escenario provincial.
Tanto el Movimiento de Integración y Desarrollo (MID) como el Partido Socialista de Misiones acaban de formalizar sus respectivas posturas (y en ambos casos la brújula apunta hacia el mismo despacho). En medio de la reconfiguración del mapa político, ambas fuerzas coincidieron en un movimiento clave: blindar institucionalmente la gestión del gobernador Hugo Passalacqua.
Desarrollismo y gobernabilidad
Por el lado del MID (tras una intensa reunión de trabajo donde se analizó la compleja situación política, social y económica de la provincia) la dirigencia y la afiliación definieron otorgar un respaldo institucional explícito al mandatario provincial.
Para los referentes desarrollistas (que formaban parte del ahora extinto frente electoral) este nuevo contexto exige redoblar los esfuerzos en torno a compromisos muy concretos: la gobernabilidad, la estabilidad institucional y la defensa irrestricta de los intereses de los misioneros, priorizando el desarrollo y el crecimiento de la provincia por encima de las lógicas partidarias tradicionales.
El Socialismo y la "libertad" de elegir la gestión
Casi en simultáneo, el Partido Socialista de Misiones sumó su firma al acompañamiento del proyecto de provincia que lidera Passalacqua. Sin embargo (y acá es donde el texto político gana en honestidad brutal) la dirigencia socialista no ocultó los cortocircuitos que apuraron esta toma de posición tras la disolución del Partido de la Concordia Social.
“Después de convocarnos a integrar el Frente Renovador en el año 2023, comenzó un periodo donde no fuimos consultados sobre las decisiones políticas ni electorales siguientes”, explicaron desde el socialismo a la hora de fundamentar el portazo al esquema anterior.
Al romperse ese lazo con la cúpula del frente, el partido encontró su ancla directamente en la gestión diaria. “El diálogo y la vinculación siempre estuvo del lado de la gestión (por lo cual nos sentimos en la libertad y gusto de ratificar nuestro acompañamiento al Gobernador Hugo Passalacqua)”, sentenciaron, marcando una sutil pero nítida línea divisoria entre la rosca política y la sintonía con el Ejecutivo.
Construir desde la intemperie electoral
Lejos de adoptar una postura pasiva ante la orfandad que dejó la caída de la personería del Frente, ambos espacios coincidieron durante sus encuentros en la necesidad de aprovechar esta transición como una oportunidad de apertura.
La hoja de ruta que asoma para esta nueva etapa compartida incluye promover una mayor participación ciudadana, impulsar la renovación de propuestas y fortalecer ámbitos de construcción política capaces de responder a las demandas actuales de la sociedad. En un escenario misionero que baraja y da de nuevo, el MID y el Socialismo eligieron no quedar a la intemperie (apostando sus fichas a la figura del gobernador para sostener la gobernabilidad en el territorio).
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